Golazo. El que se inventó Pedro para romper el partido (68’), después de que los gallegos trataran de apretar con remates de Riki. El canario (9 goles en Liga) recibió un despeje largo de Aranzubia, para lanzar un disparo perfecto desde 50 metros con la zurda que entró con potencia por la escuadra. Increíble. El Camp Nou se pobló de pañuelos demostrando su admiración al canario, que acaba convirtiendo en oro todo lo que toca. Sensacional. Luego vino el tercero, enseguida, cuando Touré se ayudó con la mano para reventar la pelota en el marco de Aranzubía.