
Pedro Rodríguez acarició el gol de la victoria en Cornellá-el Prat. Quien ya marcó dos goles en el derbi catalán de la pasada temporada, tuvo el 1-2 en sus botas en un chut que interceptó con las manos Raúl Rodríguez en el área. El canario lamentó no haber conseguido los tres puntos: “Lástima del empate. Ha sido un partido muy abierto y nos vamos con mal sabor de boca porque habíamos controlado el partido y yo la tuve al final. Es un punto muy importante para ellos”.
El extremo explicó la jugada del penalti no señalado: “He chutado pero todo ha sucedido muy rápido, pareció que (Raúl) tocó con la mano. Lástima que no la haya pitado. Ha sido un golpe duro, pero hay que seguir porque queda mucho”, reflexionó el tinerfeño una vez concluido el partido.