
España sumó los tres primeros puntos con esfuerzo en un complicado choque que Georgia se tomó muy en serio fijándose el reto de empatar. Su planteamiento dibujó a una defensa con prácticamente todos los efectivos del equipo que metió en un laberinto a La Roja. Hubo que esperar al 86’ para ver cómo la justicia del fútbol se impartía en el Boris Paichazde de Tbilisi mediante un gol de Soldado, que remató en el área una jugada trenzada entre Pedro y Cesc Fábregas. Todo lo demás fue acoso de España sin derribo, si bien Georgia avisó en el segundo tiempo con un sorprendente balón al palo. La aportación de Pedro, que entró por Busquets en el minuto 53', fue fundamental revolucionando el ataque y participando activamente en la jugada del gol. Al final misión cumplida y tres puntos en la cuenta de la Selección que comienza ganado esta fase de clasificación para el Mundial 2014.
- Cerrazón innegociable
En el primer partido de competición desde la final ante Italia Del Bosque repitió el mismo once de Kiev con la excepción de Cesc por Soldado. Tensión en el césped y las gradas. Es la palabra que resume los primeros compases del choque, en los que La Roja trató de hacerse con el balón frente a una Georgia que presionaba con firmeza y demostrando un físico notable. Hubo que esperar al 10 para ver la primera ocasión clara, en un saque de esquina que Sergio Ramos cabeceó a las manos del portero. Para entonces ya había crecido La Roja en juego y posesión, haciéndose con el partido. Mientras el estadio rugía literalmente, con un ambiente ensordecedor que jaleaba como una ocasión las contadas salidas que hacía su equipo con el balón controlado.
Las combinaciones entre Iniesta y Silva generaban peligro y siempre que Xavi intervenía la defensa georgiana se veía con problemas. Era la España del toque preciso y paciente a la espera del hueco. Posesiones largas con Georgia replegada como un acordeón en su área. Y por si el toque-toque no daba resultado, un disparo de Silva con la zurda se estrelló en el palo. Defendían con 10 los blancos frente al empuje de La Roja, que protagonizaba posesiones muy prolongadas en las que todos los rivales defendían la zona sin rubor alguno. Para el minuto 35’ ya sólo un equipo jugaba al fútbol en el Boris Paichadze y el gol se resistía a asomar por el marcador. Xavi lo buscó desde fuera del área y Loris lo evitó con una buena mano. Soldado tampoco lo encontró en un cristalino uno contra uno.
- Resolución merecida
Sin cambios tras el descanso volvió el acoso al césped. Sergio Ramos fue esta vez quien probó a Loria con potencia desde fuera del área sin encontrar el marco. También Georgia se desató con un remate de Amisulashvili a la base del poste. Con la zurda pegó desde dentro del área, con el interior, un disparo que bien pudo tirar abajo el trabajo de todo el primer tiempo. Decretó entonces Del Bosque la entrada de Pedro por Sergio Busquets. Más leña a la caldera atacante que bien pudo dar fruto en breve con la primera acción del tinerfeño en el área. No se zafó de su marcador pero generó un córner a favor. Y más efectivos. Cazorla entró en el 63’ con ideas y piernas frescas.
Aguantaba el muro georgiano, sostenido por su expeditiva defensa que contaba en sus filas con prácticamente los once efectivos del equipo. Un balón filtrado de Cazorla conectó con Jordi Alba, que consumió hasta la cal de fondo y no logró rematar en la base del palo. En esta acción el portero Loria, hasta entonces héroe para los suyos, se lastimó interrumpiendo el desarrollo del juego durante unos minutos. Al final no pudo continuar y salió en su lugar Kvaskhvadze. Nuevo inquilino bajo palos encargado de frenar el aluvión que se auguraba hasta el 90’.
Así fue. Carrusel de llegadas, internadas, balones al área… pero pocas ocasiones. Cesc Fábregas fue el último comodín de Vicente del Bosque, que para hacerle hueco sacó a Arbeloa del terreno de juego a diez minutos de la conclusión. Descontaba el cronómetro y el estadio festejaba el empate que sabía a gran victoria. Pero La Roja siempre es La Roja y llegó el gol tras una acción que inició Pedro en el área. Abrió para Cesc en la derecha y el de Arenys centró para Soldado que remató de primeras al fondo de la red. Se derrumbó la muralla y con ellas sus esperanzas de colgarse la medalla del empate.
- Ficha del partido:
Georgia: Loria (Kvaskhvadze 73’), Lobjanidze, Kvirkvelia, Kashia, Amisulashvili, Khizanishvili, Kankava, Daushvili, Targamadze (Dzalamizde 62’) Okriashvili, Mchedlidze (Sirbiladze 79’).
España: Casillas, Arbeloa (Cesc 79’), Piqué, Ramos, Jordi Alba; Busquets (Pedro 57’), Xabi Alonso, Xavi; Iniesta, Silva (Cazorla 63’) y Soldado.
Tarjetas amarillas:
Goles:
0-1 (86’) Soldado remata en el área con la derecha un envío de Cesc.