
El FC Barcelona continúa agrandando su leyenda. Goleó por 4-0 al Sevilla en una noche brillante de fútbol y remontó así el 3-1 adverso de la ida. Debutó Villa en una noche en la que Konko (pp) y Messi, con un nuevo hat-trick, fueron los goleadores.
Guardiola mandó un mensaje media hora antes de empezar el partido, cuando se conocieron las alineaciones: iban a jugar cinco de los campeones del mundo de inicio. Y Messi, también. Sería un duelo de poder a poder. Dos horas después quedó demostrado que a un Barça al completo es muy difícil que nadie le tosa. En sólo 45 minutos ya había dado la vuelta al 3-1 de la ida, gracias al gol en propia de Konko –tras jugada de Pedro- y a los dos de Messi. La fiesta de la segunda mitad permitió ver en acción a Villa, Adriano –dos debutantes en el Camp Nou- e Iniesta, fabricante del 4-0 final, también obra de Messi.
Con este resultado, el FC Barcelona obtiene su octavo título en tres temporadas y mantiene su corona en la Supercopa de España. Un lujo.
- Pedro y la suerte ponen el 1-0
La primera mitad comenzó como lo hicieron casi todas las de la temporada pasada en el Camp Nou: con posesión exagerada y espectáculo de combinaciones azulgranas y con Messi, ese extraterrestre. Sin embargo, antes de que hiciera su aparición terrenal en el Camp Nou, Pedro ya había adelantado al Barça tras una gran jugada que remató Konko, en propia puerta, a gol. En menos de un cuarto de hora, la mitad del trabajo ya estaba hecho.
- La hora Messi
Los de Guardiola mandaban con autoridad. Piqué, de forma descarada, era el origen de cada una de las jugadas locales, y Xavi el gran dirigente, el encargado de asistir brillantemente a Messi al espacio en la acción del 2-0. El argentino la lanzó por debajo de Palop, que a partir de ese momento dejó de perder tiempo: el Sevilla ya iba por detrás en la eliminatoria. Sólo habían transcurrido 25 minutos y Messi aún guardaba una última sorpresa para el primer tiempo. Finalizó con un tiro por la escuadra y con la derecha una asociación previa con Alves. 3-0.
- Debuta Villa
Cuando en el minuto 56 entraron Villa –que debutaba en partido oficial con el Barça- e Iniesta el partido ya se había convertido en un inmenso rondo que tenía embrujado al Camp Nou. Con el de Fuentealbilla sobre el césped, el rondo creció todavía más. Ambas sustituciones pudieron cerrar definitivamente la eliminatoria prácticamente en sus primeras intervenciones sobre el césped. No hubo suerte, sí fantasía.
- Messi pone la guinda
Álvarez se vio obligado a realizar cambios. Entraron Cigarini, Perotti y Luis Fabiano para oxigenar la zona ofensiva del equipo, agotada de correr infructuosamente tras el balón en tareas defensivas. Ni así llegó el Sevilla siquiera a asustar, y eso que estaba a sólo un gol de la prórroga. La Supercopa era merecidamente del Barça, que incluso tuvo tiempo de cerrar la fiesta con el hat-trick de Messi, tras una majestuosa triangulación entre Villa e Iniesta. ¡Campeones, campeones!