
Al bello cuento de Pedro Rodríguez Ledesma no se le adivina fin. Cada semana añade historias nuevas para sorprender con su eficacia (lleva 11 goles en las 11 últimas jornadas de Liga), justo cuando en el inicio de esta temporada se había debatido sobre si era una efímera moda. Aquellas nueve primeras jornadas en las que se quedó seco (ni un solo gol logró) avivaron la discusión sobre él.
Pedro ha reaccionado con tal virulencia que amenaza con batir sus propios números. En el curso pasado logró 23 goles en 52 partidos, una cifra más que considerable, pero ahora ya se ha situado en los 17 en todas las competiciones, en tan solo 31 encuentros, además de ser un pilar intocable en la delantera de lujo que integra junto a Messi y Villa. “Puedo mejorar todavía muchas cosas”, dijo el extremo, uniéndose así al discurso que había lanzado minutos antes el propio Guardiola. “Claro que tiene que mejorar, pero está haciendo una temporada fantástica”, subrayó el técnico azulgrana.
“¿Qué debo mejorar? El regate, el uno contra uno, el centro al área y tácticamente aún algunas cosas más”, comentó el delantero azulgrana, convencido de que en esa búsqueda de la perfección se hará todavía más valioso de lo que es. Porque Pedro no es solo el gol, sino que también aporta una extraordinaria generosidad defensiva, clave en la presión del Barça, además de ser uno de los más certeros en el remate: 40 tiros, 25 a portería y 11 goles. Y hace más faltas (25) que recibe (23).
Tras superar ese duro inicio, lastrado porque no tuvo apenas pretemporada debido al Mundial, donde también fue un jugador determinante, Pedro ha adquirido un gran protagonismo con cinco goles en las cuatro jornadas del 2011. “Es el gran momento del equipo lo que nos ayuda a todos nosotros. No es solo algo personal mío”, dijo el delantero, quien apeló a “la intuición y a algo más” para explicar su capacidad para estar en el momento adecuado cuando aparece la pelota. Nunca llega antes Pedro. Ni después. Siempre irrumpe cuando toca. Como el sábado cuando golpeó con el pecho la exquisita jugada colectiva que nació de un saque de esquina sacado en corto.
“Trabajamos esas jugadas durante la semana”, reveló luego el extremo. Pues le salió de maravilla al Barça porque al primer minuto del partido, casi sin salir del vestuario, ya ganaba al Racing. Y Pedro engordando esas estadísticas que le permiten firmar más de un gol cada dos partidos.
El gol es lo que se ve de él. Lo más decisivo. Pero hay muchos más ‘Pedros’ en ese diminuto cuerpo que salió hace tres años desde los anónimos campos de Tercera. El canario ha dado, por ejemplo, más asistencias en la Liga (7) que Villa (6) pero la mitad que Messi (15). Pedro marca y Pedro da.